Imágenes, huellas y memorias
David Schäfer 21 agosto, 2019

El trabajo del Archivo Provincial de la Memoria y el “Registro de Extremistas”

En marzo del 2007, el Archivo abrió sus puertas al público y comenzó la ardua tarea de rastrear fondos documentales que hablaran del funcionamiento del terrorismo de Estado en Córdoba.

El “Registro de Extremistas” ancló en papel una prueba palpable de los engranajes de la gran maquinaria del terror en la Ciudad de Córdoba. Se trata de un libro que registra alfabética y cronológicamente, entre el año 1961 y 19771, un total de 5548 personas, consideradas subversivas por la policía, que fueron detenidas y fotografiadas2.

El libro, confeccionado por la policía de la provincia de Córdoba, registra la fecha de la toma fotográfica, el apellido y nombre de la persona, el número de negativo y de folio. Tenía como objetivo el registro pormenorizado de todos aquellos catalogados como extremistas que en algún momento eran secuestrados, detenidos y fotografiados como una forma más de avanzar sobre sus identidades y violentarlas. En principio, este libro permitió tener al menos un listado de personas en las cuales el Departamento de Informaciones había “hecho foco”: primero, definiéndolas como extremistas; luego, persiguiéndolas, secuestrándolas, fotografiándolas de frente y perfil y anotando este acto en un detallado libro de registro. Era como un mapa de las miles de imágenes de inteligencia que iban atesorando sobre aquellos que catalogaban como peligrosos o sospechosos y sobre otros a quienes perseguir por su posible militancia política o gremial.

La práctica de la fotografía prontuarial lleva más de un siglo como método de vigilancia. En este caso, existía dentro de la policía un fotógrafo (o varios) encargado de visitar las distintas dependencias policiales para tomar estas imágenes. Con la Central de Policía funcionando en el Cabildo, la gran mayoría de los más de cien mil negativos fueron tomados en esa manzana céntrica de Córdoba.



1. Por una limitación en la cantidad de hojas en cada letra, presenta discontinuidades, por lo que entendemos que existía un “Tomo 2” que hasta la fecha no ha sido hallado.

2. El total de tomas, negativos, es más del doble, ya que se trata de fotografías de frente y perfil. En algunos casos, también se agregaban fotografías de cuerpo entero.


Imágenes conservadas

Se trata de 136.242 negativos distribuidos en 82 cajas, con imágenes tomadas desde 1964 a 1992 que, junto con el libro “Registro de Extremistas”, estaban en poder de la Justicia Federal de Córdoba como parte del material probatorio de las causas por delitos de Lesa Humanidad en la provincia. En un primer momento, el archivo comenzó a entregar, a pedido de las víctimas o sus familiares, copias calcadas de las páginas en las que figuraba el registro de la persona fotografiada, y poniéndolos en conocimiento de que dicha imagen estaba en poder de la Justicia. Finalmente, en agosto de 2010, el fondo completo de los negativos fue transferido al Archivo con su agrupamiento y nomenclatura original.

Imágenes, huellas y memorias

Una vez allí, el Área de Conservación y Archivo realizó las tareas correspondientes a:
• Descripción de la serie documental, acompañada de tratar de descifrar la lógica institucional detrás de la práctica del fotógrafo (o los fotógrafos). Regularidades, especificidades y más datos que desde la archivística permitieran una noción cabal de esta serie.
• Conservación: muchos de los negativos tenían hongos, estaban pegados o con marcas de cinta u otros materiales.
• Positivación: convertir los miles de negativos en imágenes que pudieran imprimirse y entregar, lo que debía realizarse con los cuidados y precauciones necesarias.
• Sistematización de la serie: convertir esos datos sueltos en información que permitiera nuevas coordenadas en el gran mapa del aparato represivo policial. Y, allí, la articulación con el Área de Investigación del Archivo Provincial de la Memoria se vuelve más concreta. Por tratarse de miles de negativos, el proceso de pasar a positivación se realizó en función de los pedidos por las personas de su fotografía o la de sus familiares.

Lic. en Cine y Televisión (UNC).
Máster de Fotografía Concepto y Creación (EFTI, (Madrid)
Docente en el Máster de Fotografía de EFTI, la UNC y Universidad Provincial
de Córdoba (UPC).
Coordinador del proyecto de intercambio académico franco-argentino
INNOVART (2017-2020).
Dirigió el proyecto de investigación “Imágenes, huellas y supervivencia”
(Secyt-UNC, 2017-2018).
Entre sus últimas exposiciones se destacan: Cámara Oscura (Sala Farina,
Córdoba, 2017) y Relaciones Causales (Galería Cero, Madrid, 2015).
Autor de dos libros: Imágenes insurgentes (2015) y El registro bruto (2017).