¿Por qué hablar seriamente de humor?
Ana Beatriz Flores, Iván Lomsacov y Sebastián Gago 11 diciembre, 2019

Tres investigadores conversan sobre humor. ¿Sigue siendo corrosivo en la actualidad? ¿Sigue teniendo el poder emancipador que alguna vez le habían atribuido? Hay quienes piensan que ahora el humor está omnipresente, pero en un sentido muy conservador y banal: solo crea cordialidad. Ni Ana Beatriz Flores ni Iván Lomsacov ni Sebastián Gago creen que sea tan así.


Esta conversación fue filmada el día 21 de marzo de 2019 en las instalaciones de la Biblioteca Popular Vélez Sarsfield de la Ciudad de Córdoba.



¿Y cómo reacciona el humor ante una sociedad cada vez más apática, desconfiada, silenciosa? ¿Dificulta un humor crítico y reflexivo? En la prensa satírica argentina del siglo XIX se dirimían las disputas políticas. La revista Humor mantuvo esa línea durante el menemismo, lo que demuestra que la reflexión y la crítica siguen bien vivas. Ahora es Alegría, una página web diversa y plural, la que “ataca” a todos y todas desde la sátira, a los centros de poder desde abajo. ¿Y el humor para las redes, los memes y, sobre todo, el anonimato? Se pierde el humor de autor, pero aparece una impunidad que permite mayor agresividad e incorrección. Pero también el “borde de la ironía”: a veces, al no saber quién enuncia ni para quién, no sabemos cómo debería interpretarse el chiste (si es que lo es). La contracara son las fake news: bromas interpretadas como noticias, noticias interpretadas como bromas. ¿Dónde empieza y dónde termina el humor?

Un recorrido por la historia del chiste, que se remonta a la Roma antigua, remarca los caminos abiertos a otras expresiones y artes por el humor. La caricatura al arte pictórico, la novela en El satiricón. Y su rol sigue siendo el mismo: si la Revista Barcelona puede enojar tanto por una contratapa, hay quienes siguen temiendo su poder transformador. ¿Puede el humor seguir mostrando los hilos del poder y no reforzarlos?


Ana Beatriz Flores: ¿Por qué hablar seriamente del humor? ¿Por qué hacerlo en una publicación sobre educación?

Iván Lomsacov: Será porque es uno de los actos creativos más profundos de la cultura contemporánea y una forma de responder a desafíos sociales muy complejos y difíciles que, por otra parte, no se pueden ni se deben eludir.

ABF: Es interesante pensar en qué consiste hoy esta particular forma de creación. Algunas veces, conversando sobre esto, hemos considerado el pensamiento de Lipovetsky que, En la era del vacío, decía que uno de los rasgos propios de la posmodernidad es vivir en una “sociedad humorística” (Lipovetsky, 1998), concepto que hace referencia a una forma de humor que atraviesa todas las manifestaciones culturales, pero que lo hace con un sentido conservador: su intención es crear cordialidad y nada más.

IL: Según recuerdo, la propuesta de Lipovetsky era que el humor se había banalizado, que se había vuelto inofensivo –como una forma de anestesia o válvula de escape–, que había perdido el poder corrosivo que, en otra época, había sido su forma predominante.

ABF: Dicho de otra forma: al ser garante o promotor de un ámbito de cordialidad hace que las relaciones de dominación, de explotación y de opresión pierdan su sentido conflictivo. Es bastante duro.

IL: Sería una forma en la que esos modos de relación social podrían pasar un tanto inadvertidos. Es como si el cuestionamiento que parecía propio del humor se hubiese perdido bajo el mandato que nos obliga a reírnos, pero de manera tonta, quitándole sentido y significado a cuestiones sociales que deberían preocuparnos.

Sebastián Gago: ¿Qué sucede con el humor ahora que vivimos en una sociedad con sobreinformación, saturación de información, contaminación visual y sonora, poco contacto y vínculo entre la gente, silencio? Antes, en un colectivo o en un tren, la gente hablaba, se saludaba, se establecía contacto entre desconocidos. Eso se ha ido perdiendo con personas más apáticas, con mayor desconfianza del uno para con el otro. En esta sociedad, se vuelve difícil el tipo de humor profundo que conlleva la crítica y la reflexión.

ABF: Es interesante hacer un ejercicio de memoria y recordar que la prensa satírica de la Argentina del siglo XIX dirimía, de alguna manera, las disputas políticas. Estoy pensando en El mosquito y tantos otros periódicos.

Ana Beatriz Flores
Lic. en Letras (Universidad Católica de Córdoba).
Mgter. en Sociosemiótica (CEA-UNC).
Dra. en Letras (UNC).
Profesora e investigadora de la carrera de Letras Modernas (FFyH-UNC)
Ha dictado numerosos cursos y seminarios en carreras de postgrado de la
Facultad de Filosofía y Humanidades, del Centro de Estudios Avanzados, de
la Facultad de Psicología de la UNC y en la Maestría en Semiótica de la
Universidad Nacional de Misiones.
Entre sus principales publicaciones, se destacan “Voces e ideología.
Estudios bajtinianos. (1996), “Diccionario léxico de la teoría de Mijail M. Bajtín” (1996),
“Políticas del humor. (2000), “Diccionario crítico de términos
del humor y breve enciclopedia de la cultura humorística argentina” (2010),
“Diccionario crítico de términos del humor y breve enciclopedia de la
cultura humorística argentina (2015).

Iván Lomsacov
Lic. en Comunicación Social (UNC).
Doctorando en Comunicación Social (UNC).
Docente e investigador de la Lic. en Comunicación Social (FCC-UNC).
Integrante del equipo de investigación “Estudios y Crítica de la Historieta
Argentina”. Colaborador y co-editor en libros de la colección editada por
ese equipo. Artículos sobre historieta y humor gráfico publicados en
revistas académicas como Nostromo (México), José Hernández Journal
(España) y Caracol (Brasil).
Colaborador periodístico sobre temas de historieta y humor gráfico en el
diario “La Voz del Interior”.
Curador del espacio de exposición de historieta y humor gráfico del Centro
Cultural España-Córdoba.

Sebastián Gago
Lic. en Comunicación Social (UNC).
Dr. en Estudios Sociales en América Latina (CEA, UNC).
Profesor e investigador de la Lic. en Comunicación Social (FCC-UNC).
Integrante del equipo de investigación “Estudios y crítica sobre la historieta:
continuidades, crisis y renovaciones”.
Coordinador local por la UNC del Proyecto de cooperación e intercambio
académico “Cultural Narratives of Crisis and Renewal”, (CIECS, Conicet y UNC).
Autor de numerosas publicaciones, entre las que se destaca su libro
“Sesenta años de lecturas de Oesterheld” (2015).