De cordobesas y Cordobazos. Lecturas en clave de género
Ana Noguera 17 mayo, 2019

Conclusión

Señalé brevemente en estas páginas algunos aspectos que considero centrales para comprender el lugar de las mujeres en la sociedad cordobesa de los años sesenta y setenta y su vinculación con la participación política. El Cordobazo fue, ciertamente, una movilización mayoritariamente masculina. Esto sucedió así, primeramente, porque los sectores que la convocaron estaban constituidos en su mayoría por varones. A pesar de ello, sería incorrecto decir que las mujeres no estuvieron presentes. Trabajadoras, obreras, estudiantes: todas se sintieron interpeladas por el hecho. Las que participaron activamente en la movilización, las que acompañaron tímidamente desde las veredas, las que se solidarizaron con los reprimidos, las que escucharon hablar de la Córdoba revolucionaria tiempo después y se sintieron motivadas para participar. Así, aunque en términos cuantitativos la movilización de mayo tuviera una impronta netamente masculina, también para las mujeres fue una bisagra en términos políticos.

A 50 años del Cordobazo, desde un presente marcado por las movilizaciones feministas-disidentes, será nuestra tarea –como docentes, investigadoras e investigadores– continuar no solo indagando en la participación de las mujeres en los acontecimientos, sino también reflexionando críticamente acerca de los sexos y los géneros como construcciones sociales e históricas y no como hechos naturales; que se formulen nuevas preguntas, se indague el por qué de la subordinación e invisibilización, se cuestionen las representaciones, las ideologías que definen culturalmente lo masculino y lo femenino, lo diverso, se deconstruyan los mecanismos de poder y dominación que reproducen las desigualdades entre las personas por razones de sexo, género, sexualidades, raza, edad, clase. En palabras de Dora Barrancos (2008): “Sigo pensando que conocer más es una vía fecunda para la remoción de las actitudes y las conductas. La ceguera cognitiva es vicaria de la intolerancia y está a su servicio” (p. 25).

Referencias:

Barrancos, D. (2008). Mujeres, entre la casa y la plaza. Buenos Aires: Sudamericana.Ciriza, A. (2007). Movimientos sociales y ciudadanía: notas sobre la ambivalencia ante el espejo de lo colectivo. La aljaba, 11, 27-43. Recuperado de http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1669-57042007000100002&lng=es&tlng=es.

Cosse, I. (2009). “Los nuevos prototipos femeninos en los años ´60 y ´70: de la mujer doméstica a la joven ‘liberada’”. En A. Andújar y otras (comps.), De minifaldas, militancias y revoluciones. Exploraciones sobre los ‘70 en la Argentina (pp. 171-186). Buenos Aires: Ediciones Luxemburg.

García, G., Musso, C. y Noguera, A. (Agosto, 2010). La participación de las mujeres en la educación superior. Universidad Nacional de Córdoba. 1966-1976. Trabajo presentado en las I Jornadas conjuntas del Área de Historia del CIFFyH y la Escuela de Historia de la Universidad Nacional de Córdoba. Córdoba, Argentina.


Doctora en Historia por la Facultad de Filosofía y Humanidades (UNC).
Profesora de grado en la Facultad de Ciencias Sociales (UNC) e investigadora del Centro de Estudios Avanzados (UNC).
Codirectora del proyecto de investigación “Historia oral e historia reciente de Córdoba. Prácticas, experiencias, teoría y metodología” en el Centro de Investigaciones de la FFyH, UNC.
Integra el programa “Política, sociedad y cultura en la historia reciente de Córdoba”, radicado en el Centro de Estudios Avanzados, Facultad de Ciencias Sociales, UNC.
Autora del libro "Revoltosas y revolucionarias. Mujeres y militancia en la Córdoba setentista" (Editorial de la UNC, en prensa).