Fotografía, desaparición forzada y memorias
Natalia Magrin 14 agosto, 2019


Diversas son las preguntas que surgen ante la mirada de las fotografías del durante la desaparición forzada (García y Longoni, 2013), preguntas que se van entretejiendo con diversas voces y miradas orientadas a pensar su tratamiento político, estético, ético, jurídico, social, subjetivo, académico, entre otros hilos que conforman los tejidos de memorias. Nos detendremos aquí en una imagen particular y en una de las preguntas que ha despuntado su mirada, aquella ligada a la relación entre la fotografía, el tiempo y las configuraciones de memorias.

Como decíamos anteriormente, las imágenes se inscriben en dos archivos distintos, uno ligado a sus condiciones de producción –el archivo policial–, el otro a sus condiciones de circulación y de posibilidad –archivo de la memoria–. Eso nos lleva a preguntarnos por la temporalidad en el tratamiento de la fotografía como síntoma. Sobre esta última, podemos arriesgar: las fotografías del archivo de la memoria dan cuenta de una doble actualidad. La actualidad pasada, aquello que no solo ha sido, sino aquello que está siendo en la imagen del pasado –el durante la desaparición forzada– y lo que acontece en el presente con la mirada de aquel instante. La fotografía como huellas, fragmentos de memorias. Pero, también, nos permite pensar en esa condición de “pasado” que no es lineal, continua, “de una vez y para siempre”, sino un pasado que va siendo con lo que –desde el presente– podemos preguntarle, lo que nos interpela, lo que elegimos mirar, escuchar, hacer visible, hacer legible.


Licenciada en Psicología (UNC).
Docente investigadora de la UNVM.
Miembro del Área Subjetividad y Derechos Humanos de Territorios Clínicos de la Memoria.
Coordinadora del Programa Municipal de Historia Oral y Memorias locales,
Subsecretaría de Cultura, Municipalidad de Villa María.