Reflexiones en torno a la enseñanza de la lengua y la literatura
Susana Caba 23 agosto, 2019

En el marco del VIII Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), tuvimos la posibilidad de conversar con la magíster Susana Caba, especialista en Enseñanza de la Lengua y la Literatura. En este texto, transcribimos sus reflexiones.


Transformaciones en los paradigmas de la formación docente de la lengua y la literatura

El abordaje del campo de la didáctica de la literatura hoy representa un gran desafío porque, históricamente, los docentes nos hemos ido formando en otros paradigmas. Y la realidad contemporánea nos interpela con cambios que han irrumpido en las aulas, tal vez sin la debida reflexión crítica. Sin un afán historizador, las corrientes que han tenido que ver con el estructuralismo, posestructuralismo, los estudios del grupo Bajtín, etcétera, han dejado su impronta en la educación argentina. Pero, hoy, la escuela primaria, la escuela secundaria e incluso los institutos de formación docente reclaman un cambio centrado en políticas lingüísticas vinculadas al uso de la lengua. Formar lectores en las competencias básicas como leer, escribir, hablar.

Entrevista realizada en el Instituto Superior de Estudios Pedagógicos (ISEP).

Agradecemos el contacto con Susana Caba a Gabriela Gay, referente del Área de Formación de Formadores de la Dirección General de Educación Superior. Ministerio de Educación de Córdoba.

Área de Producción de Contenidos Audiovisuales. ISEP.

Córdoba, junio de 2019.



Haciendo clic en la imagen de video podrá visualizar la entrevista.


Eso significa un cambio disciplinar muy importante porque el objeto ya no es la literatura o la lengua como algo absolutamente estático, sino que el centro es el sujeto que usa la lengua, las prácticas sociales de lectura y escritura. Y esto ha entrado en la formación docente de una manera, quizá, un poco tangencial. En las universidades, el desarrollo es importante, pero nosotros tenemos que pensar en la transposición didáctica, es decir, transformar ese saber culto que muchas veces proponen las universidades en un saber y un contenido didáctico. Y, sobre todo, pensando en nuestro destinatario que es un niño o un adolescente. Un niño o un adolescente que no son asépticos y que no son solamente meros receptores; también son sujetos de derecho respecto de su propia lengua y respecto de su formación lingüística y literaria. Y, en ese sentido, tenemos que pensar en adolescentes o jóvenes que usan la lengua como una forma de comunicación más allá del sistema escolar y más allá de la disciplina escolar. Eso muchas veces entra en tensión en el sistema educativo formal por las prescripciones que tenemos los docentes respecto de la evaluación, de la acreditación, del desarrollo de las programaciones didácticas. La frustración que representa que los docentes no podamos hacer que nuestros estudiantes tengan una mejor lengua, una mejor oralidad, una mejor práctica de escritura. Y, en realidad, lo que hace es que tengamos que volver a pensar cómo estamos enseñando, cómo hemos sido formados; volver un poco a las fuentes teórico-metodológicas y a seguir capacitándonos en ese sentido.

Licenciada en Letras (Universidad de Buenos Aires).
Especialista Docente de Nivel Superior en Literatura y Escritura
(Ministerio de Educación de la Nación).
Magíster en Enseñanza de la Lengua y la Literatura
(Universidad Nacional de Rosario).
Investigadora del área Literaturas Extranjeras (Facultad de Filosofía y Letras - UBA)
Miembro del equipo técnico de la Dirección de Educación Superior
de Formación Docente Inicial de la Dirección General de Cultura
y Educación, provincia de Buenos Aires.
Docente de Nivel Medio y Nivel Superior.