La experiencia del PIT y la salvación de lo bello
Adriana Fontana 17 mayo, 2019

PIT


El Programa de inclusión y terminalidad de la educación secundaria y formación laboral para jóvenes de 14 a 17 años posibilita a aquellos adolescentes que debieron interrumpir su escolaridad a inscribirse en esta modalidad que permite, a cada estudiante, construir su propio trayecto formativo.

La propuesta –organizada como un bachillerato en ciencias sociales– reconoce los recorridos educativos previos –debidamente certificados– de los jóvenes y establece un sistema de promoción por asignaturas en función de un régimen de correlatividades.

Los espacios curriculares se organizan en “obligatorios” –que reúnen los saberes básicos previstos para la educación secundaria, de duración anual o cuatrimestral– y “complementarios”, cuyo propósito es diversificar la oferta educativa a través de la modalidad pluricurso.

“Lo pulido, pulcro, liso e impecable es la seña de identidad de la época actual. Es en lo que coinciden las esculturas de Jeff Koons, los iPhone y la depilación brasileña. ¿Por qué lo pulido nos resulta hermoso?”, se pregunta Byung-Chul Han en el inicio de su libro La salvación de lo bello (2015). Se responde: “Lo pulido e impecable no daña. Tampoco ofrece ninguna resistencia. Sonsaca los ‘me gusta’”. Luego, trayendo a Heidegger, concluirá: “el ‘me gusta’ es de un tiempo sin Eros, sin belleza.

Este filósofo nacido en Corea, formado en Alemania, actualmente profesor en la Universidad de las Artes de Berlín, insiste en señalar a lo largo de sus numerosas publicaciones que el imperativo social actual es el de la positividad. Toda negatividad resulta eliminada. Dice que no solo se vuelve pulido lo bello, sino también lo feo; así se le quita toda negatividad, toda capacidad de interrumpir, de provocar molestia, de habilitar pregunta. Hoy, hasta lo que aterra, lo que da miedo, se satina y se lo convierte en una fórmula de consumo y disfrute.

Habría que contarle a Byung-Chul Han lo que arroja la experiencia del Programa de inclusión y terminalidad de la educación secundaria y formación laboral para jóvenes de 14 a 17 años (PIT). Porque un imperativo no es ley y la escuela puede responder; por ejemplo, cuando ejerce una escucha amorosa (en sentido arendtiano), hace lugar al Eros y, en medio de todas las asperezas, bellos actos son posibles.

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Profesora para la Enseñanza de Educación Primaria (Escuela Normal Superior Nro. 4).
Licenciada en Ciencias de la Educación (UBA).
Magíster en Diseño y Gestión de Programas Sociales (FLACSO).
Docente de la Facultad de Filosofía y Letras (UBA).
Directora del ISEP.